sábado, 28 de noviembre de 2009

jueves, 26 de noviembre de 2009

COMO ESPÍRITU DEL RAYO SOBRE LAS AGUAS...



Como espíritu del rayo sobre las aguas,
como semilla que penetra la tierra,
como semen que fecunda al vibrante óvulo,
como mente creadora que ordena la materia,
y la embellece,
como pincel de pintor, que da vida
al lienzo viergen, blanco y liso,
como voz, que da sentido y contenido a los sonidos,
como el creador, que con su mente da forma y vida
y ser a todo lo existente,
como Dios, que deja su firma
en todas sus criaturas vivientes
desde las inmensas hasta las ínfimas,
como el beso, que hace transparente el amor,
como pájaros, que mueven al azul celeste,
como la mano que acaricia, que da calor y vida,
como un amanecer, que disuelve el frío de la noche,
como un barco, que surca las aguas oscuras
y hace su camino, y llega así a su puerto,
como cielo estrellado,
donde infinitas estrellas
envuelve en luz la negrura.
como mirada, mirada que nos enseña un alma,
como músico, que con siete sonidos teje
la más divina de las sinfonías.
como médico, que con sus manos, con su arte,
resuelve el mal que acongoja,
como el arquitecto, que con piedra y argamasa
construye el más excelso de los templos.
como juez que juzga, unido a la esencia de la justicia universal
y puede juzgar los actos humanos.

Porque el hombre, que conoce y se ama a sí mismo,
a su prójimo, a los hombres, la humanidad, la Naturaleza, el Universo, Dios,
y ama a sus hermanos los animales, y a sus hermanas las plantas,
a su escabel mineral también,
y a su madre Tierra, y a su padre, Cielo.




sábado, 21 de noviembre de 2009

viernes, 20 de noviembre de 2009

ÁRBOL



Gracias por ser un árbol tan hermoso, por la frescura de tu sombra que
alivia los fuertes calores del verano, por el verde de tu frondosa
copa, por el fuerte y cálido aroma de tus bellas flores, por tu recio
tronco con el que, tras tu viaje de vuelta, se harán cunas donde mecer
nuevos hijos de la tierra, por la fuertes raíces que penetran y abren
la dura roca de nuestra madre, por soportar los fuertes vientos y la
nieve en tus ramas, por dar amoroso cobijo a los pequeños pájaros en
tránsito por los aires, del sur al norte y del norte al sur, por la
alquimia de, con el solo alimento del sol y la tierra, dar vida a ser
tan grande y tan bello.

Gracias por ser, por estar, y por permanecer.
Añoro tu sombra y tu frescor.




miércoles, 18 de noviembre de 2009

LUZ Y ENVIDIA




Refugiado en mi pequeño lugar, casi inmóvil,
miraba las cascadas de luz que surgían de lo alto.
La veía robar destellos dorados, plateados y cobrizos.
Miraba hechizado los brillos en su movimiento,
en su armonía.
Y todo envuelto en una música suprema.

Los trombones de oro,
la plata en las flautas.
Negro carbón de los oboes,
la pesada tuba y los clarinetes, y las trompetas.

Todos entrelazados en el fino papel.
Todos llevados del brazo de la delgada batuta.
Unos hablaban, otros contestaban.
Todos reían, todos lloraban.

No, no eres tú mi cantar,
no puedo cantar ni quiero
a ese Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar.

Cantaban... cantaban llenando el aire,
robándome el aliento,
abriéndome el pecho,
moviendo mi corazón.

Un pequeño de pelo dorado
apresó mi mirada.
apenas mi hijo,
...casi mi padre.

Una trompeta en sus manos
vibraba el espacio.
Más grande que sus manos,
más pequeña que su alma.

Miré la batuta.
Abría en el aire, dibujando los pasos,
la marcha solemne,
los ritmos sagrados.

Cuatro por cuatro,
repetía insistente.
... Su padre murió,
días atrás acaso.

Sus ojos brillaban,
su cara encendida...
Envidié su alma...
Envidié su vida.


Dedicado a mi antiguo director musical, en una noche, entre las bambalinas del Teatro Falla, a los pocos días de la muerte de su padre.

sábado, 14 de noviembre de 2009

jueves, 12 de noviembre de 2009

domingo, 8 de noviembre de 2009

jueves, 5 de noviembre de 2009

VICTORIA



Eres la victoria, mujer.
Eres la victoria, mujer.
Parirás hijos, mujer,
parirás hijos que serán
hijos de la luz.

Y sus espadas
refulgirán al sol
al amanecer.
Ellos barrerán las sombras,
y cortarán cabeza tras cabeza
al dragón.

Tallarán un trono al nuevo rey,
dejarán su piel y su sangre
como ofrenda a los dioses.

Y en el altar de esos dioses
el humo de su carne
ascenderá a los cielos,
y será visto
por las multitudes.

Anunciará un nuevo reino,
el reino del amor,
el reino del honor,
el reino de la bondad.

Y las cabezas de los amos
de las cavernas
rodarán desde la montaña
de sus monedas
hasta el barro.
Y ninguno será perdonado.

Y entonces
la nueva humanidad
se abrazará
como una sola.
Y el becerro de oro
será echado abajo
de su pedestal.

Y los campos florecerán,
y nacerá nueva lluvia
y un nuevo sol.
Y en las bocas de los hombres
Habrá palabras de verdad,
De esperanza, de justicia.

Eso creo.
Por eso lucho.