martes, 22 de septiembre de 2009

LATIDOS



COMPRENDER UN LATIDO ES COMPRENDERLO TODO...

Esto escuché que dijo una vez un hombre indudablemente sabio.

Comprender un latido es comprenderlo todo... Y en un latido se encierra toda la sabiduría posible.

Y el corazón del planeta late ahora, una primavera más, con toda la fuerza de la vida que encierra.

Su sangre hierve y bulle, y lleva el misterioso hálito de esa vida a los rincones más escondidos de su cuerpo. Es tiempo para nosotros de acercar los oídos del alma al corazón de la Tierra. Y al silencio de nuestro ser interior llegará fuerte y claro el golpe glorioso que nos vivifica.

Un latido... un solo latido... si comprendiéramos su fuerza, su luz, su misterio... nada nos quedaría por comprender. En él se encierra el poder y la vida. La fuerza que abre los manantiales, el motor misterioso que lleva los ríos a la mar, que rompe los hielos del invierno, que rompe las alas dormidas de los árboles trayendo de nuevo a la luz los brotes ya olvidados, otra vez verdes y fuertes.

Porque todo es fuerte cuando nace. Y nada muere sino para nacer de nuevo. Y hoy somos, una vez más, niños nacidos a la vida, llevando en nosotros para siempre el latido materno, el sonido único y victorioso que contiene en sí mismo el misterio de la creación eternamente renovada.

Acerca sereno tu oído. Escúchalo y compréndelo. Descubre cómo está en la tierra y en sus creaciones, cómo está en la negra bóveda, en su tejido de estrellas, como está en el centro de ti.

Busca su esencia, apodérate de ella, sumerge tu alma en sus aguas, desnuda tu pecho y entrega tu corazón.

Es primavera, la puerta del cielo por la que entramos en su corriente, donde unirnos con el pálpito de la tierra, y el de las estrellas.



Dedicado a mis amigos del sur del mundo...





1 comentario:

verdial dijo...

Costaría trabajo no entender lo que tratas de decirnos viendo la maravillosa imagen que traes.

Un abrazo