sábado, 27 de diciembre de 2008

NACIMIENTO DEL NIÑO





















Sin casa,
en un ruinoso pesebre,
lejos de la ciudad,
de los hombres ilustres,
al calor de una mula y un buey,
bajo alas de ángeles luminosos
acunado por su amorosa madre,
honrado solo por humildes pastores
y magos venidos del lejano oriente
nace, en lo profundo del invierno,
en el frío, la oscuridad y el olvido mundano
un Niño.
El Sol está en su mirada,
la Luna en su paz,
la Tierra en los brazos que lo acunan.
La estrella dirigen las galaxias,
los magos ofrecen sus presentes:
El oro del poder divino
El incienso de los puros espíritus
La mirra de la sabiduría real .

Y sola,
y sin su nido,
volará el águila
al encuentro del Sol...



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una imagen preciosa, acompañada de un texto muy bonito la verdad.

Se está muy bien por aquí, volveré.

Un placer.

Esther.

Anónimo dijo...

Como es de esperar en tí, conmovedor, excepcional, transmites siempre, que?... cosas bellas.

Un saludo
Ana