viernes, 18 de diciembre de 2009

LOS GENIOS Y SU ADN




Sr. Einstein, ¿imagina Vd. si tuviéramos hijos Vd. y yo? Saldrían con su genio y mi belleza…
Es posible, Sra. Monroe, pero pudiera pasar también que salieran con su genio y mi belleza…

Vivimos una época de la humanidad en la que los actuales “sabios” piensan (y hacen “pensar” a los demás) que nuestra vida está absolutamente determinada por factores puramente materiales, sin posibilidad alguna de modificar dichos factores.

Los genes, los genes… ahí estriba la cuestión, that is the question… Y eso que se ha llegado a comprobar que tenemos algunos pocos más que la mosca del vinagre… y en los que coincidimos todos son iguales física y químicamente…

Los genes nos determinan. Nuestras tendencias, nuestros gustos, nuestras reacciones, nuestros sentimientos, nuestra capacidad de pensar, nuestra dieta preferida, nuestras aficiones, nuestras aflicciones… todo lo que nos concierne como seres humanos.

El cerebro humano… ¡Ah, el cerebro humano! Ahí es de donde proviene todo. Dentro de él, reacciones químicas y corrientes eléctricas, todas determinadas por nuestros genes, producen nuestros pensamientos y nuestros sentimientos.

¿Las enfermedades, la salud? Algo ocurre en el cerebro o en los órganos que gobierna o en las conexiones entre ambos. ¿Estás deprimido? Eso es porque tienes déficit de serotonina. Basta con un tratamiento a base de esa substancia, ya que tu glándula pineal no produce la necesaria, no sabemos porqué… ¿Estás nervioso, ansioso? Algo ocurre en tu cerebro o en tu sistema nervioso. Pero bastan unas pastillitas y eso se regula a conveniencia. ¿Te funciona mal un riñón? Bueno, trataremos de arreglarlo y, si no se pone en orden, te lo quitamos. Se puede vivir con un riñón. Cuando tampoco te funcione el otro te lo quitaremos también, y buscaremos la pieza de recambio… Y si no, siempre tenemos la máquinita que hace lo mismo que los riñones. Basta enchufarte a ella cada tres días y todo arreglado. No hay ningún problema.

Pero, ¿y los genios? ¿Alguien puede explicarme como Beethoven tuvo un padre (suponiendo que en realidad lo fuera) alcohólico, violento y maltratador? ¿Y con esos genes pudo escribir, aún sordo, las páginas musicales más bellas y sublimes de la historia de la música? No puede ser. Tendría que ser alcohólico, violento y maltratador…

¡Oh! Los genios… son caso aparte… son caprichos de la naturaleza, un regalo de Dios, no tienen nada que ver con el común de los mortales… Y ¿por qué? Bueno… quién sabe… quizá se trata de una anomalía genética, de algunas reacciones que, por azar, se produjeron en su cerebro, que no suelen ser frecuentes pero pueden suceder, como en este caso de Beethoven, o en el de Mozart, o en el de Einstein, o… en los demás que conocemos…

Pues para ser considerados científicos los que esto afirman, sus explicaciones son tan acientíficas que asombra que puedan enunciarlas. ¿Anomalía? ¿Azar?

Quizá, esta filosofía de la vida forme parte de los ignorantes mediocres que, por serlo, no pueden entender la existencia de seres humanos de una altura muy superior a la que se considera hoy día “normal”, o, lo que es lo mismo, “mediocre”.

¡Es imposible que eso suceda, a no ser que sea una casualidad afortunada!

Decía Napoleón que lo imposible es la excusa de los débiles y el refugio de los cobardes. Esto me recuerda mucho al asunto del estigma de Caín… ¡cuidado! ese hombre no es normal, está loco, es un asesino, no es como todos nosotros… Por ello Dios le distinguió con una señal, para advertir del peligro a los mediocres…

Pero para mí que no, que el hombre, a pesar de tendencias heredadas de sus antepasados familiares, dispone de la fuerza necesaria para construir su vida y su destino. Al decir de mi Maestro, “El hombre es el arquitecto de su propio destino”

Una cosa es seguir las tendencias heredadas y otra tomar el timón de tu barco y llevarlo al puerto que quieres. Una cosa es dejarse llevar por la corriente y otra es empuñar el timón, levar las velas y bregar contra la corriente y contra las tormentas, con coraje, voluntad, inteligencia y la ayuda segura de los dioses que, ante hombres que actúan así, no tienen por menos que echar una mano.

Si quieres buscar excusas, búscalas. Si no te vale ninguna, y quieres llegar a alguna parte, empuña el timón.





4 comentarios:

Ingrid Dietricht dijo...

Nunca le gustó dejarse llevar por la corriente, es un esfuerzo y cobra grandes pecunios la Independencia, el corazón honesto e indomable, los principios y los sueños de crear un mundo mejor, nunca fue tan difícil comenzar por uno mismo, huyendo de las voces proféticas e hipnóticas que prometen a las masas expectáculos circenses que lleven la atención mayoritaria a la nueva faz de Belén Esteban antes que a las conclusiones de la cumbre sobre el cambio climático.
En su rareza del mundo se sentía coherente, construía los cimientos de su propio ser...

Ingrid Dietricht dijo...

Compartir contigo esta entrevista que me fascinó...

"http://www.youtube.com/watch?v=uUrVkXToQ10"

Berto dijo...

Yo les recomendaría a los sabios de hoy en día, la lectura de algún libro mucho más sencillo, de los que seguro han leido, como por ejemplo: Juan Salvador Gaviota...
Un saludo desde Gijón.

teresa dijo...

Los hombres y pueblos en decadencia viven acordandose d donde vienen.Los hombres geniales y pueblos fuertes solo necesitan saber a donde van.
Los q se quejan d la forma como rebota la pelota,son aquellos q no la saben golpear(mediocre)
En la Utopia d ayer se incubo la realidad d hoy asi como en la utopia d mañana palpitaran nuevas realdades.
Jose ingenieros.
Te escribo otras frases ademas de la que tu has citado,no quiero comentar tu articulo solo añadir algo del q tu llamas maestro y con las q yo particularmente simpatizo muy mucho.Sigues sorprendiendome!! Mi querido Abraxas,un abrazo fuerte

Teresa