jueves, 24 de diciembre de 2009

SIRIO


Al esclavo le llaman libre,
al libre, esclavo.

al soberbio le llaman valiente
al humilde, cobarde.

al ladrón le llaman inteligente
al honrado, idiota.

al mentiroso le llaman hábil
al veraz, cándido.

Al malo le llaman asuto,
al bueno, débil.

Al desalmado le llaman fuerte,
al cariñoso, niñita.

Al impío le llaman liberado,
al piadoso, beato.

Al impaciente le llaman osado,
al paciente, resignado.

Al vago le llaman listo,
al trabajador, tonto.

Al inculto le llaman desmitificador,
al culto, ratón de biblioteca.

Al ignorante le llaman sabio,
al sabio le llaman raro.

Al esclavo le llaman persona normal,
al hombre libre le llaman peligroso.

Al borrego le llaman león,
al león, asesino.

Al asesino le llaman libertador,
al pacífico le llaman conformista.

Al infiel le llaman normal,
al fiel, tarado.

Al "artista" le llaman artista,
al artista le llaman desfasado.

Al tosco le llaman espontáneo,
al delicado le llaman amanerado.

Al bruto le llaman auténtico,
al cortés le llaman anticuado.

A lo del revés le llaman lo del derecho
y a lo derecho le llaman lo del revés.

A nuestro antepasados les llaman superados,
y al mundo actual le llaman progresista.

¿Cuánto tarda el Sol en su revolución alrededor de Sirio?
Menos tardará nuestra revolución...



2 comentarios:

teresa dijo...

Tu articulo es muy original y me gusta la forma q has tenido para expresar la realidad con la q nos encontramos,tambien me gusta q hayas sacado el sistema solar de sirio,tiene 2 soles:sirio y sirio B,esta ultima estrella gira alrededor de sirio cada 50 años,decian q con la salida d Sirio empezaba el calendario Maya...
Me gustaria q la revolucion tardara un poquito menos,haber si en este año podemos coger carrerilla!!

Besos

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Son los signos de la decadencia de una civilización, de nuestra civilización.

Reconozco que soy un poco pesimista respecto a una revolución que nos haga despertar de esta tibieza, sin embargo, mantengo mi lamparita encendida por si alumbra alguna tiniebla y la mía propia.

Saludos
Teresa