Mostrando entradas con la etiqueta dudas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dudas. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de enero de 2016

LOROS

 Los loros son unos animales muy simpáticos que a todos nos hacen mucha gracia. Se dice de ellos que son los únicos animales que saben hablar. Es cierto, dicen multitud de palabras, pero con una única condición: que antes las hayan escuchado muchas, muchas veces, de las voces de las personas que con ellos conviven.

Así pues, y dotado de un órgano fonador muy versátil, aunque no tanto, por supuesto, como el humano, es capaz de articular palabras que son perfectamente entendibles por cualquier persona.

A mi cuñado se le murió hace unos años un loro que convivía con su familia desde hacía mucho tiempo. Según él murió de repente, y contaba que, en su opinión, se le había atragantado una pipa de girasol, lo que probablemente le llevó a la muerte, dada su ya avanzada vejez. De todas maneras no comprendía cómo había muerto de la noche a la mañana, porque –según contaba– el día anterior había estado charlando con él tan normal, como siempre. Charlando un poco de todo. y, además, no fumaba ni bebía nada con alcohol.

Pues sí, los loros hablan. Lo que ya no estamos tan seguros es de que comprendan lo que dicen, ni que entiendan lo que se les dice a ellos. En muchas ocasiones no va parejo en absoluto la articulación de palabras, frases e incluso discursos, con la comprensión que tiene de ello el propietario de la boca. En muchas ocasiones basta haber escuchado las mismas palabras muchas veces para luego repetirlas con la mayor desfachatez –como el loro– sin tener la menor idea de lo que se está diciendo.

Sí. Hay muchos seres humanos-loros.

Pero existe una gran diferencia (a favor del loro, por supuesto), y es que al loro no se le ocurre pensar ni por un momento que sabe de qué está hablando, pero los otros están absolutamente convencidos de que lo que expresan es fruto de su reflexión y experiencia, y no repetición mecánica de lo que han escuchado muchas veces.

De esta manera, y a falta de prudente y elemental discernimiento, cualquier falsedad se puede convertir en verdad, contando con que el loro no se plantea nunca la autenticidad de lo que escucha. Si su amo lo dice… por algo será.

Así, cientos, miles, millones de hombres y mujeres loros hacen circular su insensatez por el planeta, porque plantearse en sí mismo y con sus propias armas la ardua batalla de discernir lo verdadero de lo falso es tarea que solo abordan los valientes y los dotados de inteligencia humana, capaces de soportar el estado de duda que lleva a la certeza. Ya sabemos que un hombre sin dudas es un hombre sin certezas. Sus certezas son siempre prestadas de otro, lo que, llegado el momento crucial, no le sirven para nada en absoluto, porque no son suyas. No ha sido capaz de atravesar el desierto del “no sé” de Sócrates y, en consecuencia, nunca llegará por sí mismo a ninguna certeza en su vida, lo que le hará incapaz de actuar basándose en sus propias convicciones. Cae la persona o ideología que le prestó sus certezas y, lógicamente, cae él mismo. Porque en realidad no era nadie, era solo un ser-loro.

Lo único que lleva a la certidumbre es la incertidumbre.

Como dijo E. Kant:

La inteligencia del hombre se mide por la cantidad de incertidumbre que es capaz de soportar.


martes, 29 de septiembre de 2015

SENTIDOS POCO COMUNES







 Solo trato de enseñaros que cuando llueve las calles están mojadas.
G.I. Gurdjieff

Los sentidos corporales son cinco. Esto lo sabemos. Pero de los sentidos del alma hay dos que creo imprescindibles para vivir sabiamente. Me refiero al sentido común y al sentido del humor.

Es curioso, pero de todas las facultades del alma son los más raros de encontrar en una persona. Y más curioso aún, no dependen de su formación cultural. Se puede no saber ni leer ni escribir y sin embargo tener abundancia de ambos sentidos, y se puede tener una enorme cultura y tener una carencia notable de los dos.

Pero ¿cuál es la raíz y el asentamiento de ambos? ¿Y cuál es su importancia en la vida? Me parece asuntos dignos de reflexionar y aclarar.

Dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos, por lo que me parece que se le ha dado ese nombre no porque todo el mundo disponga de él, sino porque está al alcance de cualquiera, aún sin disponer de conocimientos especiales. Creo que incluso hay animales que tienen mayor sentido común que muchos hombres. Ya sabemos eso de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra…

Quizá este sentido esté estrechamente relacionado con la captación de lo evidente. ¡Eso es de cajón! –se dice por aquí- ¡No tiene vuelta de hoja! ¡Está a la vista! Sí, sí… pero si fuera tan evidente, todo el mundo lo vería. Y resulta que casi nadie ve lo evidente. Pareciera como si lo cubriéramos de un velo que lo ocultase. Si está tan claro ¿cómo casi nadie lo ve? Aquí hay algo raro…

Muchas veces salta a la vista que algo es de una manera imaginando que fuera de la manera contraria. Si esta última es totalmente absurda debe ser de la otra. Hay que barrer la escalera de arriba para abajo. Pensemos en qué sucedería si lo hiciésemos al contrario.

En otros casos se trata de leyes naturales, las que, observadas una y otra vez, comprobamos que son inexorables, y que las consecuencias de las mismas son de sentido común. El fuego quema, la cosas se caen y se rompen, los golpes duelen, etc.
Pretender que estas leyes no actúen y tratar de evadir sus consecuencias es de locos, o lo que es lo mismo, de gente falta de sentido común.

La captación de la evidencia parecería que es algo que no tiene mayor dificultad, pero lo cierto es que mucha gente no está dispuesta a aceptarla ni a tomarla en cuenta. Así, se encuentra gente que, aunque llueva, está dispuesta a afirmar que las calles permanecen secas. Quizá por eso Gurdjieff dijo lo que citaba al principio, que su enseñanza se ceñía a enseñar eso, es decir, lo evidente. Habrá mucha gente que lo niegue, pero eso no significa ni deja patente otra cosa que su falta de sentido común.

El sentido del humor también es poco común y a veces es mal comprendido. Mucha gente piensa que lo tiene y que es de mucha utilidad, pero solo si no se aplica a él mismo. En este caso deja de tenerlo y de usarlo. Está bien para divertirse, pero… de los demás, no de él mismo. Y resulta que la raíz misma de este raro sentido radica en eso, en reírse de lo que a uno mismo le parece a primera vista de suma importancia.

Es un sentido benéfico, balsámico para el alma e imprescindible para no tener que suicidarse. El suicida es fundamentalmente una persona sin sentido del humor. Mitiga el sentido trágico de la vida, relativiza los dolores, los miedos y las dudas, resta importancia a lo que en realidad no lo tiene, cura la vanidad y el orgullo, alegra y dulcifica la vida y las relaciones con los demás y con uno mismo, acerca a las personas… hace la vida vivible.

Nunca conoceréis a una persona que se cree importante que tenga sentido del humor, ni a ningún vanidoso, ni a ningún soberbio… Es un sentido que es patrimonio de la gente sencilla, humilde, simpática y sabia.

Si conoces a alguien que no tenga sentido común ni sentido del humor te recomiendo que no hagas nunca un viaje con él.


martes, 12 de mayo de 2009

ESCALAS





La razón transita por los senderos del llano
La razón describe.
El corazón concibe.
La fuerza del río se forja en las alturas
y se desparrama en la llanura.
El fuego se inicia con la chispa
y se extiende a los leños.
La razón da forma a las ideas
El corazón les da su fuerza.
La razón da forma a las alas
El corazón le da fuerzas para volar.

La duda lleva a la certeza.
La certeza lleva a la convicción.
La convicción lleva al entusiasmo.
El entusiasmo lleva al corazón.
Y el corazón lleva a la sabiduría.
La sabiduría lleva a lo divino.
Lo divino nos lleva a nosotros.
y nosotros llevamos al Universo.